miércoles 25 de noviembre de 2009

Esto, ni en pintura

La violencia es el miedo a los ideales de los demás. Mahatma Gandhi. 1869-1948. Político y pensador indio.



Eliminar la monstruosidad del virus de la violencia de género es uno de los mayores retos del siglo XXI.

viernes 20 de noviembre de 2009

NO A LA PORNOGRAFÍA INFANTIL


Un niño siempre puede enseñar tres cosas a un adulto: a ponerse contento sin motivo, a estar siempre ocupado con algo y a saber exigir con todas sus fuerzas aquéllo que desea.

Paulo Coelho





Hoy coincidiendo con el día internacional del niño, se inicia en internet una blogocampaña con el objetivo de decir BASTA YA! a este problema social tan aberrante. El objetivo de esta campaña es conseguir, que hoy día 20 de noviembre desde internet el mayor número de blogueros posibles incluya una entrada en su blog denunciando esta lacra social.
 
Por desgracia, a pesar del interés mostrado por las fuerzas de seguridad en nuestro país, el problema de la pornografía infantil va en aumento, de hecho en los últimos cinco años se calcula que se ha multiplicado por diez el número de cyberdelincuentes relacionados con esta asquerosa actividad , así que debemos hacer un esfuerzo conjunto toda la sociedad para conseguir de una vez por todas eliminar por completo esta terrible lacra social.
 
Yo desde aquí, me uno a esta iniciativa, promovida por el blog La Huella Digital y aporto mi granito de arena, esperando que sirva para que todos y todas que leais alguna de estas entradas relacionadas con la lucha contra la pornografía infantil nos concienciemos que para solucionar este problema debemos actuar todos de manera activa y conjunta.

jueves 19 de noviembre de 2009

LA FLEXISEGURIDAD EN EL MERCADO DE TRABAJO


Para ser exitoso no tienes que hacer cosas extraordinarias. Haz cosas ordinarias, extraordinariamente bien.
Jim Rohm, escritor.

Muchos términos económicos están apareciendo en esta crisis: 'préstamos subprime', 'bancos zombies',... Ahora nos encontramos con uno nuevo, que probablemente se ponga de moda en breve: flexiseguridad.

En España tenemos un mercado laboral, que según los empresarios es rígido, incompetente y caro. Mientras que para los sindicatos es abusivo, barato y poco seguro.

La medida estrella de la principal organización de empresarios españoles es disminuir el coste del despido, mientras que la de los sindicatos es aumentar los sueldos, por encima de la inflación si hiciera falta, para intentar equipararla a la del resto de países europeos.

En estos momentos, sindical y patronal se encuentran de espaldas, uno contra otro, preparados para caminar los diez pasos, que les van a dar la posibilidad, si se es lo suficiente rápido, de dar media vuelta y pegar el tiro de gracia al contricante,

Llega el Gobierno, y ante la imposibilidad manifiesta de hablar del tabú del abaratamiento del despido, inventa un término nuevo:
la flexiseguridad laboral,
conjunto de medidas adoptadas en Dinamarca, y posteriormente en otros países escandinavos que han conseguido reducir las tasas de desempleo hasta índices insospechados.

¿En qué consiste tal medida? Las empresas, principalmente demandan flexibilidad laboral; y los sindicatos exigen seguridad en los puestos de trabajo. Bien, pues aquí paz y allá gloria, yo os doy flexibilidad y seguridad a la vez (esto me recuerda un antiguo anuncio de colchones).

¿Como?. Las medidas del Gobierno en este sentido van encaminadas a que la empresas que quieran reducir plantilla, en vez de despedir a algunos de sus trabajadores, podrán reducir las horas de trabajo de cada uno de ellos, o de los que consideren necesarios. La empresa pagaría la parte proporcional de las horas que efectivamente realiza cada trabajador, mientras que el Estado asumiría el resto, como una especie de subsidio de desempleo parcial.

La medida parece no ser desacertada, personalmente la prefiero a otras, como la del Plan E; sin embargo, debemos ser conscientes de donde nos metemos.

La ventaja, a priori, de este invento consiste en que se conseguiría reducir la insufrible cola de desempleados en las puertas del INEM.
Por otro lado, el trabajador seguiría cobrando lo mismo, mientras conseguiría mayor calidad de vida, al trabajar menos y poder estár más tiempo con la familia o en procesos de formación.
La empresa, también se beneficiaría de esta medida al conseguir una reducción de plantilla, acorde a sus necesidades, sin apenas coste alguno.
Y por último, el Gobierno, pagaría lo mismo, o menos, ya que conseguiría ahorrar en subsidios de desempleo y en crisis laborales, ya que podría rebajar la tensión social y reducir las posibilidades de huelga  tanto por parte de empresarios como de trabajadores.

Pero tenemos que ser conscientes, que el Estado no va a aprobar un subsidio parcial 'indefinido' para cada trabajador que se acoja a este plan. Sino que pasado cierto tiempo, todavía por determinar, el trabajador dejará de cobrarlo, y verá reducido su salario en relación a la jornada de trabajo que tenga en su empresa. Esto no es ni más ni menos que un abaratamiento del despido encubierto.
No se si los sindicatos se darán cuenta de esto y aceptarán pulpo como animal de compañía.

Otro posible descosido en este traje, está relacionado con la idiosincrasia  laboral y empresarial española.
Si en este país presumimos de algo, no es precisamente de inteligencia, sino más bien de picardía, o mejor dicho aún, de 'picaresca'. Estas medidas de reducción de horario pueden provocar que algunos empresarios más avispados, por no decir otra cosa, puedan acogerse a esta medida, incluso sin necesitarla, y exigir al empleado que trabaje el mismo  número de horas que antes, porque total, va a seguir cobrando lo mismo. O incluso llegar a un acuerdo con él: yo empresa te hago una reducción a cuatro horas de trabajo diarias, tú trabajador realmente trabajas seis, pero sigues cobrando ocho gracias al Estado.
Si sucediera esto, y espero equivocarme esta vez. Las empresas que realicen estas tácticas ilícitas, podrán reducir sus costes laborales en términos reales y vender a precios más baratos que los de la competencia 'legal', que si quiere aguantar el tirón, al final, tendrá que actuar de la misma manera.
Si se cumplen estas condiciones, el abaratamiento del despido se daría de facto.

miércoles 11 de noviembre de 2009

La devaluación interna



De los medios de comunicación
en este mundo tan codificado
con internet y otras navegaciones
yo sigo prefiriendo
el viejo beso artesanal
que desde siempre comunica tanto
Mario Benedetti
 
 
 
 
A estas alturas, y comparando nuestra economía con la del resto de países, no cabe ya duda alguna, que nuestra política económica no consigue los efectos deseados para poder despegar de una vez, e iniciar por fin su andadura hacia la senda de la prosperidad social y económica.

Hasta ahora, la base de la política económica se ha sustentado en una dotacion económica, plasmada en unos préstamos de bajo interés, gestionados a través del ICO conjuntamente con los bancos y cajas de ahorro, dirigidos a pequeños empresarios faltos de financiación, que ha sido todo un fracaso al encontrarnos con una banca, que ha puesto todo tipo de objeciones para la concesión de este tipo de ayudas.

Y por otro lado,
hemos vivido las consecuencias de un Plan E,
que han sido las mismas que ponerle una tirita a un herido de bala.

Por si esto fuera poco, veremos como en un futuro muy cercano, se produce un incremento del tipo impositivo del Impuesto sobre el Valor Añadido, que no va conseguir ni más ni menos que reducir todavía más nuestro denostado sistema empresarial, provocando seguramente nuevas muertes laborales.

Mientras en otros países se mira el futuro con cierto optimismo, en el  nuestro, sólo el jardinero de la corte, Celestino Corbacho, ministro de trabajo y de brotes verdes, es él único que sabe ver indicadores positivos en la tasa de desempleo:
"Esa tendencia de dejar de destruir empleo se podría empezar a ver a partir de la primavera del año que viene", Corbacho durante una visita de trabajo a Viena el 9 de noviembre de 2009".

Nos queda todavía una larga travesía por el desierto, y más larga será mientras no se tomen medidas drásticas pero contundentes.
En estos momentos de incertidumbre económica, sólo podríamos, a corto plazo, realizar una devaluación de la peseta, o del euro español, consiguiendo así recuperar, aunque sea de manera artificial, parte de la competitividad perdida. Pero claro, tal medida es imposible por motivos evidentes.
El grueso de la política monetaria se gestiona a través del Banco Central Europeo, que no va a permitir ni de lejos el uso de esta medida, que por otra parte, al estar realizada a través de una unidad monetaria común  para toda Europa, no tendría los efectos deseados para España.

Por tanto podríamos buscar fórmulas de política económica cuyos resultados sean similares a realizar una devaluación de la moneda.

Paul Krugman, premio Nobel de Economía y Olivier Blanchard, economista jefe del FMI, creen que se podría realizar una 'devaluación interna' en países como España, y en otros de situación parecida.

El problema reside, que este tipo de política, cuyos efectos serían similares a los de una devaluación de la moneda, pasan por realizar una bajada de precios y de salarios.

Guillermo de la Dehesa, presidente del Center for Economic Policy Research (CEPR) de Londres, explica en qué consistiría esta devaluación interna:
"Los salarios españoles deberían crecer durante muchos años por debajo de la zona euro (al igual que han crecido por encima durante bastante tiempo); la productividad de España tendría que superar la media de la eurozona (del mismo modo que lleva muchos años por debajo) y habría que reducir los costes salariales (cotizaciones a la Seguridad Social)".

Las medidas propuestas no son fáciles de implementar, en España los salarios ya son bajos de por sí, sobretodo si los comparamos con el del resto de países europeos; a esto hay que unirle la gran fuerza que a día de hoy ejercen los sindicatos sobre el Gobierno.


Otra de las medidas propuestas, apoyada ferozmente por las asociaciones de empresarios, es la reducción de las cotizaciones sociales en cinco puntos porcentuales.

Aunque esta medida venga acompañada de un aumento del tipo impositivo del I.V.A., podríamos conseguir, una disminución de precios de los productos y servicios españoles, y por tanto un aumento de competitividad vía precios, que sería mayor en las exportaciones, al no estar éstas sujetas a este impuesto, y que como consecuencia, conseguirían mejorar la situación de nuestra balanza por cuenta corriente, que marca el nivel de exportaciones e importaciones que realiza nuestro país, y que ahora es tremendamente negativo.

Pero claro, en economía, toda acción tiene su reacción. Uno de los problemas fundamentales con los que nos encontramos actuando de esta manera es el de la imposibilidad de solucionar nuestra más que creciente deuda externa, que se dispara hasta límites insospechados, y por cuyo motivo se suben los impuestos. Así que si actuamos de esta forma, la solución a este problema quedaría huérfana a corto plazo, porque aunque el incremento de tipos en el I.V.A. provocará una mayor recaudación, lógicamente una disminución porcentual de las cotizaciones sociales restará ingresos notables a las arcas del Estado.

Las soluciones no son fáciles, pero quedarse quietos, y esperar a que esto se solucione sólo, es la peor de las políticas económicas que podemos realizar e estos momentos.

miércoles 4 de noviembre de 2009

EL PRECIO DE LA VIVIENDA YA NO BAJA TANTO

"La crisis de liquidez se solucionará en pocos meses".
Rodrigo Rato, expresidente del FMI, pocos meses antes de abandonar el cargo en junio de 2007.


"La crisis de Estados Unidos no afectará a España en absoluto" "España está en la Liga de Campeones de la economías mundiales, la economía española está preparada para afrontar las turbulencias económicas que se avecinan y demostrará su fortaleza en los próximos meses".
Jose Luis Rodriguez Zapatero, Presidente del gobierno español, en declaraciones recogidas entre septiembre y diciembre de 2008.





Según datos del Índice Inmobiliario fotocasa.es, el precio de la vivienda de segunda mano en España ralentiza su caída en el tercer trimestre de 2009, con un descenso del -1,6%. En los trimestres anteriores las bajadas registradas eran más pronunciadas, concretamente un -3% en el segundo trimestre y un -4,8% en el primer trimestre del año.

Aquí tenéis un gráfico que muestra la evolución del precio del metro cuadrado de la vivienda durante todo el año 2009, según facilisimo.com:



Preciómetro es un servicio creado por facilisimo.com, especialistas en pisos


Y aquí tenéis otra gráfica, en el mismo sentido, pero ésta confeccionada según datos propios de fotocasa.es:




Según algunos expertos inmobiliarios, el precio de la vivienda sigue sobrevalorado un 30%, por lo que se calcula que éste es el porcentaje que tendrían que bajar todavía los costes de las casas para 'normalizar' el sector de la construcción.

Sin embargo llama la atención, que a pesar del gran desplome de precios que todavía tiene que soportar este sector, se haya ralentizado la bajada de precios.

En un primer momento se puede llegar a pensar, que los tan esperados brotes verdes, de la economía española están llegando por fin, y consecuencia de ello es una vuelta a la dinamización del sector de la construcción. Pero, si lo pensamos con un poco de más detalle, parece muy improbable que sea éste el motivo de este descenso en la bajada de precios, puesto que no sólo no hay sintomas de recuperación general de la economía, si atendemos a índices tan catastrofistas como los de la evolución del paro, sino que además existe todavía un gran excedente de viviendas inhabitadas en espera de ser vendidas.

También podría ser, que los inversores que creyeron que comprar una vivienda para revenderla a un precio superior, hayan pensado que es imposible más rebaja en los precios, y prefieren esperar a mejores tiempos. Sinceramente  no creo que sea una buena estrategia por parte de ellos, por lo que no creo que sea ese el motivo.

Otro razonamiento, que explicaría estos incoherentes datos gráficos, lo encontramos en la decisión de los bancos, los mayores 'inmobiliarios' de España, de no vender a precio de ganga. Y quizás aquí podamos encontrar, por lo menos, parte de la explicación a este dilema.

Los bancos, para no reconocer una situación de quiebra, o cuanto de menos, de situación patrimonial 'desagradable', que pueda espantar a su clientela, o hacer bajar las acciones, han sobrevalorado, con beneplácito del Banco de España, los valores de sus inmuebles.

Por otro lado, en el peor momento de la crisis, se han encontrado con un gran problema de liquidez, que se hubiera aliviado, vendiendo a cualquier precio los inmuebles que han ido embargando, tanto a ciudadanos de a pie, como a diversas empresas constructoras o promotoras.

¿Y por qué no lo han hecho?.

Pues aparte de, como ya he mencionado, mentir a sus clientes y accionistas, para que no cunda el pánico en su organización, las entidades financieras, han podido capear el temporal gracias a las ingentes cantidades de liquidez procedentes de los herarios públicos.
 
Resumiendo. Según mi opinión, los precios de las viviendas no caen más, porque a las entidades financieras no les da la gana. Puesto que la grave situación de tesorería que soportaban, parece que está más o menos controlada, gracias al dinero que le hemos prestado entre todos los contribuyentes de este país. Así que ya no tienen esa necesidad urgente de vender inmuebles; por lo que como resultado, los españolitos de a pie que quieran independizarse, van a tener que conseguir su vivienda a un precio, que según los expertos, sigue estando sobrevalorado.

miércoles 28 de octubre de 2009

DE LA TRANSICIÓN A LA NOBLEZA DEL SIGLO XXI


“La corrupción política socava las esperanzas de prosperidad y estabilidad de los países en vías de desarrollo, y perjudica la economía mundial”, Peter Eigen, presidente de TI (Transparency International), durante la presentación del Informe Global de la Corrupción 2004, organización no gubernamental que lucha contra la corrupción a nivel mundial.





Nuestro Gobierno se ha gastado cantidades ingentes de dinero en prevenir los posibles desastres de una pandemia, como es la gripe A.
Sin embargo, ningún político ha intentado, hasta el momento combatir una de las peores plagas que azota nuestra sociedad, la corrupción política.
En momentos de crisis como éste, se destapan las historias más espeluznantes e increíbles de abuso de poder, que hace tambalear hasta los mismos cimientos de nuestra democracia

Así que entre tantos roldanes y urralburus , Ibercorps y filesas, podemos afirmar sin temor a equivocarnos,  que hemos superado ya la etapa de la transición a la democracia, para pasar a un sistema de partitocracia, donde los recursos de los ciudadanos, en vez de canalizarse hacia una mejora del bienestar social, se emplean en un mayor sostenimiento de la clase política, la nueva nobleza del siglo XXI , con una serie de prebendas y de fueros, a los que no podemos acceder la mayoría de los mortales.
En cualquier ciudad europea que se precie, se podrían contar con los dedos de la mano las personas, cuyos ingresos dependen de que un partido concreto gane las elecciones. Mientras en España, tenemos, gracias a nuestro querido sistema de autonomías y corporaciones locales, tantos individuos con intereses creados en uno u otro partido, que ni con un ‘ciempiés’ lograríamos contar el número de cargos públicos realizados a dedo por el partido gobernante.
Y mientras el dinero público, se gasta tan ricamente en planes E’ inútiles, o en incrementar la baja productividad funcionarial, a base de aumentar el número de empleos públicos. Al final, quien paga el pato, es el ciudadano de a pie, a quien se le confecciona un traje de política económica, basado en más subidas de impuestos, más encaminadas a mantener esta nueva clase social, que a solucionar los verdaderos problemas de la sociedad, como el de la Justicia, el de la Educación, o el de la empleabilidad.

miércoles 21 de octubre de 2009

Burrocracia y tramitología española en la empresa



"...que obsesión española por regularlo todo, lo cual, por acumulación, produce verdaderos galimatías. El debate suscitado por el tema de los dieciséis años es reflejo del lío que tenemos con las edades.


Sígannos, si pueden, en este recorrido manicomial. Una niña debe usar sillita infantil homologada en el coche hasta los doce años. Al año siguiente, con trece, puede consentir en relaciones sexuales. A los catorce ya podría casarse, aunque en la celebración de su boda no podría beber bebidas alcohólicas. A esos mismos catorce años puede hacer testamento pero no se le permite viajar como acompañante en una moto. A los famosos 16 años de la polémica, es mayor de edad sanitaria y puede, por ejemplo, decidir un transplante, pero no puede hacerse un piercing o un tatuaje, ni puede abrir una cuenta corriente, ni votar.


Esta descacharrante cadena de contradicciones es un simple reflejo del estupor mas viejo del mundo, el que nos produce ver crecer y hacerse mayores a nuestros hijos, a los que no sabemos si tratar como niños o como adultos. Ese estupor universal, en España lo queremos ocultar dictando leyes, espasmódicamente. Ahora pretendemos que la ley obligue a las adolescentes a tener confianza en sus padres.

De forma que, entre las hipocresías, los oportunismos, y la merienda de negros que tenemos montada con las edades, descifrar la voz de la calle es más difícil de lo que parece.”
Iñaki Gabilondo en Noticias Cuatro: “El Gobierno debe escuchar el clamor de la calle en torno al aborto, se dice. Pero ¿cómo hacerlo correctamente?. 19 de octubre de 2009.



Desde aquí podéis ver el vídeo entero:


Que cierto es que desde el Estado existe una cierta tendencia a regularlo todo, y tanta regulación puede llegar a hacernos pensar que como somos un poco 'incapaces', no estamos lo suficientemente preparados para administrar correctamente nuestra propia vida, y da la impresión , que alguien, que no nos conoce, seguramente es más capaz que nosotros para hacerlo.
 
 

España es uno de los países de la OCDE donde mayor número de trámites burocráticos son necesarios para crear una empresa. 
Un estudio de la Cámara de Comercio de Barcelona aproxima a 26.000 la cifra de leyes aplicables en España.
Y no sólo eso, es que además resulta que nuestro país se encuentra entre los que soportan un coste económico 'administrativo' más grande, de aproximadamente el 4,6% del PIB (el 3,5% para la UE-25).  


Puede parecer en un primer momento que un elevado número de normas intenta mejorar la calidad de las relaciones de la empresa con sus consumidores, o con los ciudadanos en general, pero si realizamos un vistazo con más profundidad, observamos un claro interés por parte de las Administraciones Públicas: la recaudación de dinero.

La actual regulación actual española en materia empresarial supone un duro lastre para la competitividad en nuestro país, tal y como está concebida, aparte del innecesario exceso de coste que supone, esta abundancia de normas origina arbitrariedad, ya que éstas pueden ser interpretadas cuando y como interesa a la Administración, con el agravante que es para la empresa imposible conocerlas todas.