lunes, 2 de febrero de 2009

Los costes de la incompetencia

Al hilo de lo publicado en el anterior post, y teniendo en cuenta la falta de libertad a la que me refería en materia económica, por culpa, normalmente de la falta de una política económica adecuada, y por el 'hacer' de determinados agentes económicos que juegan con los recobecos de la legalidad, se producen unos sobrecostes, que yo he determinado en llamar 'los costes de la incompetencia' en una sociedad.

Para que una conomía pueda ser libre, uno de los requisitos básicos es la información. Ésta debe fluir por todos los estamentos de la economía, de manera, sino total, si por lo menos igual para todos, para que de esa forma podamos jugar todos con las mismas cartas.

Si además añadimos la inexistencia de trabas, o aún habiéndolas son mínimas, para que cualquier empresa, organismo, agente o incluso persona, pueda entrar en cualquier mercado, podríamos conseguir una situación económico-financiera donde cualquiera podría competir con el resto con casi las mismas oportunidades (nunca serán las mismas, porque influyen diversidad de factores que afectarán a cada uno de una manera diferente), con lo que se crearian mercados muy competitivos, en los que cualquiera que encontrara una opción de negocio podría entrar 'libremente' para aprovecharla.

De esta manera, cada vez más, conseguiríamos acercarnos a los mercados de 'competencia perfecta' con los consiguientes beneficios para la sociedad.

¿Qué pasa cuando esto no se cumple?
Pues que al final es la sociedad quien paga los platos rotos.

Todo esto viene a colación con el tema en boga, que es la crisis económica que estamos sufriendo.

En España, me da igual el resto de países, hemos sufrido una situación de 'mercados incompetentes' que han supuesto unos costes económicos altísimos para toda la sociedad.

El hecho que unos bancos y cajas dominen el mercado de los préstamos hipotecarios, y que unos pocos dominen 'los planes de urbanización de terrenos', entre otras cosas, ha terminado por inflar de manera excesiva los precios de las viviendas.
Quiere esto decir, que durante estos años hemos estado pagando nuestras casas a precios sobrevalorados, muy por encima de lo que podríamos considerar un valor razonable; esto es lo que ocurre cuando un mercado se encuentra en una sitación lejana a la de competencia perfecta, que si no llega a ser en sí situación de monopolio, si por lo menos se asemeja a un mercado de oligopolio.

Los oligopolios son precisamente mercados donde unos pocos venden, y unos muchos compran, es decir, donde unos pocos se aprovechan de la necesidad de unos muchos, bien especulando con el precio, o bien con la calidad del producto, lo que al final viene a ser o mismo.

Ese sobreprecio que paga la sociedad, es lo que yo denomino 'el coste de la incompetencia', al estar relacionado con los mercados no-competentes, es decir, con los mercados donde no existe la libertad de información suficiente y donde además se encuentran, no ya trabas para entrar en él, sino ya directamente la imposibilidad de hacerlo.

Pero no terminan aquí los costes que tenemos que pagar por no tener unos mercados lo suficientemente adecuados a la sociedad actual. En el caso de la actual crisis, los mismos agentes que han propiciado todo este estropicio financiero y los que han ayudado al actual nivel de endeudamiento de nuestro país, son los que ahora demandan ayuda 'económica' a la sociedad, ahora que sus grandes beneficios se han convertido en beneficios menores, argumentando, hay quien interpreta que coaccionando, puesto que son lobbys con mucho poder, que de ellos dependen muchos puestos de trabajo, que si las pensiones de nuestros mayores las tenemos nosotros, que si nosotros caemos todos caeremos también (o nos empujarán, quien sabe)

Normal, esto pasa en un mercado incompetente, donde los demás dependemos de unos pocos. Al final resulta que los beneficios son privados y de unos pocos, y las pérdidas son sociales y las pagamos entre todos, por lo que los costes de la incompetencia se multiplican, primero los pagamos cuando se inflaba la burbuja y ahora cuando explota.

Al final al gobierno le toca apechugar y meternos la mano en el bolsillo, para paliar la mala situación de la banca, del sector automovilístico y del sector de la construcción. Con lo que seguimos aumentando esos costes que tiene que afrontar la sociedad por culpa de esta incompetencia.

Verá usted, es que el parado que tenía una hipoteca ¿no tiene problemas suficientes con perder su casa?, que por cierto se la quedará el banco, el mismo que va a terminar por quedarse parte de sus impuestos. ¿A este señor quien le ayuda?, quizás, este señor en el conjunto de la sociedad no sea importante, porque representa una parte ínfima de ella, pero ¿y si sumamos a todos los parados que ya tenemos en este país?, ya estamos hablando de un colectivo importante ¿verdad?, ¿por qué el Goberno no avala sus deudas?, total, según Zapatero, avalar no es dar dinero.

1 comentario:

  1. Hola Jose!! Bienvenido a la blogosfera!! No sabía que circulabas por estos lugares...a ver si convences a Vicky y se anima también...jeje...yo he hecho lo propio con Lola y la tengo enganchada, hasta ha creado su propio blog...jejeje...

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