miércoles, 11 de noviembre de 2009

La devaluación interna



De los medios de comunicación
en este mundo tan codificado
con internet y otras navegaciones
yo sigo prefiriendo
el viejo beso artesanal
que desde siempre comunica tanto
Mario Benedetti
 
 
 
 
A estas alturas, y comparando nuestra economía con la del resto de países, no cabe ya duda alguna, que nuestra política económica no consigue los efectos deseados para poder despegar de una vez, e iniciar por fin su andadura hacia la senda de la prosperidad social y económica.

Hasta ahora, la base de la política económica se ha sustentado en una dotacion económica, plasmada en unos préstamos de bajo interés, gestionados a través del ICO conjuntamente con los bancos y cajas de ahorro, dirigidos a pequeños empresarios faltos de financiación, que ha sido todo un fracaso al encontrarnos con una banca, que ha puesto todo tipo de objeciones para la concesión de este tipo de ayudas.

Y por otro lado,
hemos vivido las consecuencias de un Plan E,
que han sido las mismas que ponerle una tirita a un herido de bala.

Por si esto fuera poco, veremos como en un futuro muy cercano, se produce un incremento del tipo impositivo del Impuesto sobre el Valor Añadido, que no va conseguir ni más ni menos que reducir todavía más nuestro denostado sistema empresarial, provocando seguramente nuevas muertes laborales.

Mientras en otros países se mira el futuro con cierto optimismo, en el  nuestro, sólo el jardinero de la corte, Celestino Corbacho, ministro de trabajo y de brotes verdes, es él único que sabe ver indicadores positivos en la tasa de desempleo:
"Esa tendencia de dejar de destruir empleo se podría empezar a ver a partir de la primavera del año que viene", Corbacho durante una visita de trabajo a Viena el 9 de noviembre de 2009".

Nos queda todavía una larga travesía por el desierto, y más larga será mientras no se tomen medidas drásticas pero contundentes.
En estos momentos de incertidumbre económica, sólo podríamos, a corto plazo, realizar una devaluación de la peseta, o del euro español, consiguiendo así recuperar, aunque sea de manera artificial, parte de la competitividad perdida. Pero claro, tal medida es imposible por motivos evidentes.
El grueso de la política monetaria se gestiona a través del Banco Central Europeo, que no va a permitir ni de lejos el uso de esta medida, que por otra parte, al estar realizada a través de una unidad monetaria común  para toda Europa, no tendría los efectos deseados para España.

Por tanto podríamos buscar fórmulas de política económica cuyos resultados sean similares a realizar una devaluación de la moneda.

Paul Krugman, premio Nobel de Economía y Olivier Blanchard, economista jefe del FMI, creen que se podría realizar una 'devaluación interna' en países como España, y en otros de situación parecida.

El problema reside, que este tipo de política, cuyos efectos serían similares a los de una devaluación de la moneda, pasan por realizar una bajada de precios y de salarios.

Guillermo de la Dehesa, presidente del Center for Economic Policy Research (CEPR) de Londres, explica en qué consistiría esta devaluación interna:
"Los salarios españoles deberían crecer durante muchos años por debajo de la zona euro (al igual que han crecido por encima durante bastante tiempo); la productividad de España tendría que superar la media de la eurozona (del mismo modo que lleva muchos años por debajo) y habría que reducir los costes salariales (cotizaciones a la Seguridad Social)".

Las medidas propuestas no son fáciles de implementar, en España los salarios ya son bajos de por sí, sobretodo si los comparamos con el del resto de países europeos; a esto hay que unirle la gran fuerza que a día de hoy ejercen los sindicatos sobre el Gobierno.


Otra de las medidas propuestas, apoyada ferozmente por las asociaciones de empresarios, es la reducción de las cotizaciones sociales en cinco puntos porcentuales.

Aunque esta medida venga acompañada de un aumento del tipo impositivo del I.V.A., podríamos conseguir, una disminución de precios de los productos y servicios españoles, y por tanto un aumento de competitividad vía precios, que sería mayor en las exportaciones, al no estar éstas sujetas a este impuesto, y que como consecuencia, conseguirían mejorar la situación de nuestra balanza por cuenta corriente, que marca el nivel de exportaciones e importaciones que realiza nuestro país, y que ahora es tremendamente negativo.

Pero claro, en economía, toda acción tiene su reacción. Uno de los problemas fundamentales con los que nos encontramos actuando de esta manera es el de la imposibilidad de solucionar nuestra más que creciente deuda externa, que se dispara hasta límites insospechados, y por cuyo motivo se suben los impuestos. Así que si actuamos de esta forma, la solución a este problema quedaría huérfana a corto plazo, porque aunque el incremento de tipos en el I.V.A. provocará una mayor recaudación, lógicamente una disminución porcentual de las cotizaciones sociales restará ingresos notables a las arcas del Estado.

Las soluciones no son fáciles, pero quedarse quietos, y esperar a que esto se solucione sólo, es la peor de las políticas económicas que podemos realizar e estos momentos.

6 comentarios:

  1. Muy bien, esta claro que no podemos permitirnos perder otro año, ni improvisar, ni actuar sin previsión. Tambien lei articulos que sugerian las dos europas (dos velocidades,dos euros ? para que no frenen a las locomotoras de Fr. y Al.) Tampoco creo que la deflación sea muy larga en España, porque la deuda de todos los países implicara, una depreciación basada en inflación o hiperinflación

    Entonces el 13-1-2008, el articulo publicado, tiene su lógica. “la situación acaba siendo mas grave al tener Estanflacion (inflación con estancamiento)”
    http://brujulaeconomica.blogspot.com/2008/09/articulos-publicados.html
    en tu misma linea:
    http://articulosclaves.blogspot.com/2009/11/previsiones-acertadas.html
    abusando un poco, ya me diras que te parece.
    saludos, salu y suerte.

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  2. Gracias Ramón por tu comentario y por tus links, que siempre son muy interesantes.

    Y no te preocupes, abusa, me gusta leer tus artículos.

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  3. Pero si en otros países se están aplicando determinadas fórmulas que parece que pueden funcionar hasta el punto de ver cierto resquicio de luz en este oscuro horizonte, no se podrían tomar como ejemplos y aplicarlas aquí? O es que es inviable?

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  4. Hola Sue. claro que las políticas de otros países se podrían aplicar.
    Pero verás, cada país tiene sus particularidades. El problema de España es un mercado laboral muy rígido, que no ocurre ni en Alemania, ni Gran Bretaña, ni Dinamarca..., tenemos unos niveles de competitividad muy bajos (tampoco ocurre en ninguno de estos países) y encima no tenemos un sector puntero que tire del resto de la economía del país (antes era la construcción).

    Por tanto ya sabemos por donde deben ir los tiros para intentar salir de la crisis. Algunas medidas se pueden copiar de otros países, sí, pero otras deben ser particulares al caso español.

    saludos.
    josecarlos.

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  5. Interesante blog, lo añadire a mi lista de favoritos.

    Me gusta lo de poner la tirita al herido de bala, es muy ilustrativo. Yo en alguno de mis post lo definia como un torniquete, pero lo de la tirita quizas sea más realista. El problema con tirita o torniquete es que el enfermo continua desangrandose.

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  6. Hola José Ramón, me alegra que te guste el blog. Puedes pasar siempre que quieras, tus comentarios serán bien recibidos.

    Por cierto tu blog lo he añadido a mi lista, también es muy interesante para mí.

    Con lo de la tirita quería expresar, que se intenta únicamente tapar la herida para que no se vea, pero no se hace nada por curarla. Eso es lo que creo que ocurre con el Plan E, sólo se le da dinero a ciertos sectores, temporalmente, hasta que se pase la crisis. Pero no se hace nada por atajar el problema en sí.
    Con tirita o torniquete, al final creo que queremos decir lo mismo.

    Un saludo.
    josecarlos.

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