miércoles, 18 de febrero de 2009

Quien piensa ahora en los autónomos !!

En estos tiempos de crisis, todos hablamos de las medidas que se deben adoptar por parte del Gobierno para paliar la situación que sufren los trabajadores, de como los 'ERES' están afectando al paro, del porqué de tanta contratación temporal, de cómo hay que ayudar económicamente a la banca, a las constructoras, a los fabricantes de automóviles, o a otras grandes empresas, a pesar de poder haber sido ellas, en parte, las culpables de nuestras desgracias.

Pero quien piensa ahora en los pequeños autónomos, en esos 'trabajadores' que no tienen derecho a paro y no pueden permitirse el lujo de quedar mal con su cliente, por muchas perrerías que éste le haga ; ni tienen derecho a tener un horario, pues si no terminan el trabajo a tiempo, hagan las horas que hagan, puede que ni siquiera lo cobren y en caso de hacerlo lo hagan con suculentos descuentos; ni vacaciones, mientras los trabajadores por cuenta ajena descansan su merecidas vacaciones retribuidas el autónomo tiene que terminar tal trabajo, o como hacen algunas empresas, mientras se cierra la fábrica, se aprovecha para realizar diferentes trabajos que deben estar acabados cuando se reinicie la jornada, y que por supuesto lo van a hacer los 'aguerridos autónomos' ; ni cobran despido, cuando una empresa decide no contratar más sus servicios, ni tienen un salario justo en la mayoría de ocasiones, ya que siempre hay alguien que lo hace más barato; ni tienen la garantía de tener un día fijo al mes o a la semana para cobrar su paga, el autónomo trabaja en muchas ocasiones con cobros de hasta tres o incluso a seis meses de desfase desde que terminó su tarea, pagando eso sí, un I.V.A. que todavía no ha cobrado, y en algunas casos llegados los vencimientos, los recibos encima son devueltos.

Y si es poca la carga que soportan, ahora en tiempos de crisis viene lo peor. Los concursos de acreedores están haciendo mella en los ya maltrechos bolsillos de estos trabajadores.

Últimamente me han venido muchos de ellos con el mismo problema: Tal empresa me debe una cantidad de dinero, en muchos casos considerable, y ha hecho suspensión de pagos, ¿qué tengo qué hacer ahora?

Los bancos tienen garantizados sus cobros con avales cuantiosos o con hipotecas, la administración tiene preferencia en el cobro antes que los acreedores sin avales, los trabajadores tienen cierta garantía de cobro, bien por la empresa o bien por la misma Administración Pública, los administradores y socios, antes del concurso, ya han tomado sus consecuentes 'medidas económicas'.
Cuando una empresa entra en concurso, es porque lógicamente no cubre con todos sus bienes las deudas.

Así que a la pregunta de ¿y ahora qué?, sólo se puede responder, para tí autónomo, para tí no hay nada. Es mejor que te hagas a la idea que no vas a cobrar, porque, os puedo asegurar, que los autónomos, son los últimos de la lista en hacerlo, y lógicamente cuando esto ocurre, en el mejor de los casos se cobra una cantidad irrisoria de la deuda. Y ya está, el resto se pierde, sí así de fácil. Uno se rompe los cuernos trabajando para que luego la justicia no pueda hacer absolutamente nada.

Con estas circunstancias, el año pasado unos 93.000 autónomos tuvieron que finiquitar su actividad, y sólo en Enero, ya han habido más de 30.000 trabajadores autónomos que se han tenido que dar de baja, en muchos casos eran los únicos de la familia que trabajaban. Además han tenido que despedir a los pocos trabajadores que han podido contratar, si tenían alguno.

En tiempos de crisis se recorta la plantilla, pero siempre después de haberlo hecho antes con la de 'colaboradores ajenos', es decir, primero se deja de contratar autónomos, o se sigue haciendo a sabiendas que no van a cobrar.

Por si todo esto fuera poco, muchos de ellos me comentan que el banco les ha cerrado el grifo del crédito, si antes podían dar tanta financiación sin intereses a sus clientes, era precisamente porque el banco sí se los cobraba a ellos, al permitirles adelantar esos recibos. Ahora ni eso.

Parece que el 'perdón hipotecario' que ha concedido el gobierno con la moratoria de dos años en el pago de la mitad de la cuota hipotecaria para parados y autónomos de hasta un máximo de 500 euros mensuales podía beneficiar a muchas familias de autónomos; sin embargo esta medida parece que no está siendo tan efectiva como se esperaba, los beneficiarios no pueden tener una hipoteca superior a los 170.000 euros, cosa algo difícil, ya que en la mayoría de los casos, se supera esta cantidad. Aparte de tener que cumplir otro tipo de condiciones y que parecen haberse diseñado con letra más pequeña (haber cerrado el negocio, haber suscrito el préstamo antes de septiembre de 2008, tener cargas familiares...).

Según las declaraciones de Lorenzo Amor, presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), "los autónomos se declaran al borde del precipicio. El colectivo vive lastrado por la crisis, la falta de financiación, la caída en picado de la demanda y la inacción del Gobierno. Los emprendedores atraviesan una situación límite".
Además asegura que desde que se han puesto en marcha las distintas líneas oficiales de ayuda través del ICO "sólo 1.000 autónomos han conseguido esos créditos". "Vas al banco y o te dicen directamente que no o argumentan que les falta no sé qué aplicación informática, la realidad es que ocho de cada diez, tiene auténticos problemas para conseguirlo".

Con estas perspectivas parece que este colectivo tiene crisis para rato, pero como dice Zapatero "Hay que ser optimistas", claro que como dice un amigo mío, que por cierto es autónomo: "yo con optimismo no pago mi hipoteca".

lunes, 2 de febrero de 2009

Los costes de la incompetencia

Al hilo de lo publicado en el anterior post, y teniendo en cuenta la falta de libertad a la que me refería en materia económica, por culpa, normalmente de la falta de una política económica adecuada, y por el 'hacer' de determinados agentes económicos que juegan con los recobecos de la legalidad, se producen unos sobrecostes, que yo he determinado en llamar 'los costes de la incompetencia' en una sociedad.

Para que una conomía pueda ser libre, uno de los requisitos básicos es la información. Ésta debe fluir por todos los estamentos de la economía, de manera, sino total, si por lo menos igual para todos, para que de esa forma podamos jugar todos con las mismas cartas.

Si además añadimos la inexistencia de trabas, o aún habiéndolas son mínimas, para que cualquier empresa, organismo, agente o incluso persona, pueda entrar en cualquier mercado, podríamos conseguir una situación económico-financiera donde cualquiera podría competir con el resto con casi las mismas oportunidades (nunca serán las mismas, porque influyen diversidad de factores que afectarán a cada uno de una manera diferente), con lo que se crearian mercados muy competitivos, en los que cualquiera que encontrara una opción de negocio podría entrar 'libremente' para aprovecharla.

De esta manera, cada vez más, conseguiríamos acercarnos a los mercados de 'competencia perfecta' con los consiguientes beneficios para la sociedad.

¿Qué pasa cuando esto no se cumple?
Pues que al final es la sociedad quien paga los platos rotos.

Todo esto viene a colación con el tema en boga, que es la crisis económica que estamos sufriendo.

En España, me da igual el resto de países, hemos sufrido una situación de 'mercados incompetentes' que han supuesto unos costes económicos altísimos para toda la sociedad.

El hecho que unos bancos y cajas dominen el mercado de los préstamos hipotecarios, y que unos pocos dominen 'los planes de urbanización de terrenos', entre otras cosas, ha terminado por inflar de manera excesiva los precios de las viviendas.
Quiere esto decir, que durante estos años hemos estado pagando nuestras casas a precios sobrevalorados, muy por encima de lo que podríamos considerar un valor razonable; esto es lo que ocurre cuando un mercado se encuentra en una sitación lejana a la de competencia perfecta, que si no llega a ser en sí situación de monopolio, si por lo menos se asemeja a un mercado de oligopolio.

Los oligopolios son precisamente mercados donde unos pocos venden, y unos muchos compran, es decir, donde unos pocos se aprovechan de la necesidad de unos muchos, bien especulando con el precio, o bien con la calidad del producto, lo que al final viene a ser o mismo.

Ese sobreprecio que paga la sociedad, es lo que yo denomino 'el coste de la incompetencia', al estar relacionado con los mercados no-competentes, es decir, con los mercados donde no existe la libertad de información suficiente y donde además se encuentran, no ya trabas para entrar en él, sino ya directamente la imposibilidad de hacerlo.

Pero no terminan aquí los costes que tenemos que pagar por no tener unos mercados lo suficientemente adecuados a la sociedad actual. En el caso de la actual crisis, los mismos agentes que han propiciado todo este estropicio financiero y los que han ayudado al actual nivel de endeudamiento de nuestro país, son los que ahora demandan ayuda 'económica' a la sociedad, ahora que sus grandes beneficios se han convertido en beneficios menores, argumentando, hay quien interpreta que coaccionando, puesto que son lobbys con mucho poder, que de ellos dependen muchos puestos de trabajo, que si las pensiones de nuestros mayores las tenemos nosotros, que si nosotros caemos todos caeremos también (o nos empujarán, quien sabe)

Normal, esto pasa en un mercado incompetente, donde los demás dependemos de unos pocos. Al final resulta que los beneficios son privados y de unos pocos, y las pérdidas son sociales y las pagamos entre todos, por lo que los costes de la incompetencia se multiplican, primero los pagamos cuando se inflaba la burbuja y ahora cuando explota.

Al final al gobierno le toca apechugar y meternos la mano en el bolsillo, para paliar la mala situación de la banca, del sector automovilístico y del sector de la construcción. Con lo que seguimos aumentando esos costes que tiene que afrontar la sociedad por culpa de esta incompetencia.

Verá usted, es que el parado que tenía una hipoteca ¿no tiene problemas suficientes con perder su casa?, que por cierto se la quedará el banco, el mismo que va a terminar por quedarse parte de sus impuestos. ¿A este señor quien le ayuda?, quizás, este señor en el conjunto de la sociedad no sea importante, porque representa una parte ínfima de ella, pero ¿y si sumamos a todos los parados que ya tenemos en este país?, ya estamos hablando de un colectivo importante ¿verdad?, ¿por qué el Goberno no avala sus deudas?, total, según Zapatero, avalar no es dar dinero.