viernes, 25 de febrero de 2011

Pon un ángel en tu vida empresarial

"La vida consiste no en tener buenas cartas, sino en jugar bien las que uno tiene".
Josh Billings


En estas fechas de crisis, donde quien más y quien menos pasa dificultades financieras por uno y otro motivo, uno de los principales problemas que padecemos las empresas pequeñas, es la gran falta de financiación, que en muchos casos imposibilita la pervivencia de nuestro negocio y la continuidad de nuestros trabajadores.

Pero por primera vez os puedo contar en primera persona lo difícil que se está convirtiendo conseguir la financiación necesaria para que una empresa pueda continuar con su actividad normal, porque ahora mismo lo estoy viviendo yo en mis propias carnes y con mi propio negocio.

Hace un par de meses facturamos unos servicios a la Generalitat Valenciana, y poco tiempo después nos avisaron desde esta misma Administración que iba a ser imposible pagarnos el importe correspondiente en el plazo previsto, se demoraría el cobro algunos meses; no hubieron más explicaciones, ni justificaciones, sólo la promesa de que las obligaciones de pago se cumplirían algún día, eso sí, no sabíamos cuando.


Es conocido por todos la falta de liquidez existente en las arcas públicas, que en muchos casos provocan el ahogo en la buena marcha de muchas empresas españolas.

Ante este imprevisto, y calculando que el retraso en el cobro de estas facturas podría prorrogarse hasta un año inclusive, sufriríamos irremediablemente una falta de liquidez acuciante, así que nos pusimos mano a la obra para resolver el problema.

Lo primero que hicimos fue ir a nuestra sucursal bancaria, que en este caso es la CAM (Caja de Ahorros del Mediterráneo) donde "te ayudan a financiar todos tus proyectos con soluciones a medida" (según su propia publicidad), pretendíamos conseguir algún tipo de financiación, preferiblemente una póliza de crédito o un préstamo, por importe de unos 20.000 euros. Expusimos nuestro problema, presentamos una copia de las facturas que teníamos pendientes, y domiciliamos su cobro directamente en una cuenta bancaria de esta Caja de Ahorros.

Desde el primer momento rechazaron la posibilidad de una póliza de crédito, puesto que según nos explicaron, esta opción en los tiempos que corren está prácticamente descartada. Así que optamos por el préstamo personal.

Enviamos toda la documentación que se nos solicitó. Nuestro endeudamiento personal es relativamente bajo con respecto a nuestros ingresos, y además disponemos de otras cuentas bancarias en esta entidad, que aunque no poseen grandes cantidades de dinero, sí por lo menos, demuestran ingresos, de forma que gran parte de la deuda se podría liquidar de golpe en un momento determinado.

Creo que es importante comentar las condiciones del préstamo que íbamos a obtener, en caso de ser aprobado, para que nos fuéramos haciendo una idea de lo que podía ofrecer la CAM. Por una parte el tipo de interés anual en ningún caso se iba a situar por debajo del 14% nominal, y el coste de cancelación de la deuda rondaría el 3% del capital pendiente. Condiciones que podrían considerarse perfectamente usureras, a no ser que fuera un caso de ‘emergencia’, como el nuestro, así que tuvimos que aceptarlas.

Dos días tardó en contestar nuestra querida Caja ‘social’: ‘NO ROTUNDO’

Con cierto aire de preocupación, tuvimos que sopesar otras opciones, así que lo intenté a través de ICO DIRECTO, por Internet, desde la opción ICO – Facilitador financiero, desde aquí, de forma telemática, pueden solicitar un préstamo las empresas con problemas de liquidez, sin tener que pasar por la aprobación de ningún banco.

La página web a través de la cual realicé el trámite está muy bien confeccionada, es sencilla, intuitiva y práctica. Una vez dado de alta y solicitada la financiación necesaria, a través de un correo electrónico y de forma muy rápida, me solicitaron la documentación necesaria para estudiar el caso.

Ha pasado un mes desde entonces; si entramos en la susodicha y elegante web, el estado de la solicitud sigue ‘en estudio’ y no hemos vuelto a recibir desde entonces notificación alguna.

Con la preocupación creciente ante este revés, tuvimos que sopesar nuevas opciones, entre ellas estaba la ampliación del préstamo hipotecario de mi casa, algo que lógicamente no me hacía ninguna gracia, sobretodo por el sobrecoste que conlleva tal operación.

Pero cuando menos esperanza teníamos de solventar este revés financiero, apareció, como por arte de magia la solución.
‘Alguien’ decidió darnos sin más esa financiación, sin avales, sin explicaciones, sin domiciliar nóminas, sin pedirnos la contratación de raros e innecesarios seguros de vida o de hogar. ‘Alguien’, que no era una entidad bancaria, ni siquiera una empresa. ‘Alguien’ que simplemente con el compromiso personal, y a unas condiciones inmejorables, accedió a ayudarnos, sin más.

Un auténtico ‘Business Angel’ se nos apareció de la nada.

Y es que a pesar de la crisis de identidad que tiene esta sociedad, de la falta de confianza que se ha generado de los unos con los otros, de la ingratitud y del nivel moral al que ha llegado parte de nuestra sociedad, donde a día de hoy una persona sólo vale según el dinero que tenga en el bolsillo, todavía en este mundo existen ángeles disfrazados de personas corrientes, que creen en los ideales y los proyectos de los demás y eso a pesar de los tiempos que corren, y que no dudan en estar ahí cuando se les necesita.


Gracias eMes, esta entrada os la dedico a vosotros, y a todos los que como vosotros, todavía creéis, aunque sea un poco, en esta humanidad.

4 comentarios:

  1. Me alegra de que al final pudierais solucionar vuestro problema, nosotros en nuestra empresa también tenemos que lidiar todos los días con estos problemas. Las condiciones que te presento la CAM me parecen inaceptables, como inaceptable es que las administraciones públicas contraten obras o servicios que no pueden pagar. Quizás debería de inhabilitarse a los políticos que contratan obras y servicios y luego no cumplen la ley, ya que la nueva ley especifica claramente los plazos de cobro.

    Quizás tengamos que ir a bailar rumbas como la que le bailaron en la oficina del Santander a las Administraciones Publicas morosas.

    ¿Como se puede poner en riesgo la supervivencia de muchas empresas con impagos y retrasos en los pagos de las Administraciones Publicas y estos morosos presentarse bien trajeados a las elecciones haciendo inauguraciones a mansalva?. Parafraseando el ¡Están locos estos romanos! de Asterix y Obelix, diría ¡Están locos estos políticos!

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  2. Hola Jose R.,
    Bueno, sólo pretendía desahogarme. Y comentar un problema, que creo que es muy frecuente en los tiempos que corren.

    Es cierto que las condiciones de la CAM eran inaceptables, se aprovechan mucho de la necesidad de las empresas y de los particulares.

    Con la Administracion Pública ya sabes que esto puede pasar, no te pilla de sorpresa, pero claro, si protestas ya sabes que no te van a llamar más, así que sólo queda pasar por el aro, poner una vela a una virgencita para que paguen pronto, y esperar que te vuelvan a llamar.

    Gracias por comentar, un saludo !

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  3. http://www.youtube.com/watch?v=i1GmxMTwUgs

    no todo el mundo encuentra el angel

    RqueR

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  4. Preciosa la canción !. Es cierto, no todos tenemos la suerte de encontrar un ángel, por eso cuando pasa, nos sorprende.

    saludos RqueR

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